Consejos útiles
Elige el utensilio adecuado
Usa un buen cuchillo dentado de chef y una tabla flexible para cortar.
Haz cuatro cortes simples
Quita los extremos de la piña, luego córtala en cuarto pedazos.
Quita el centro
Sostén un pedazo parado sobre uno de sus extremos. Con un solo corte vertical, quitarás su centro. Repite el procedimiento con los otros tres pedazos.
Comienza a cortar en rodajas
Coloca cada pedazo de lado y corta verticalmente en rodajas o en trozos del ancho que prefieras.
Termina de cortar
Luego pasa el cuchillo por el interior de la cáscara (no demasiado cerca), y listo: la piña perfecta sin ojos ni el corazón duro.
Consejo: Mientras la fruta estaba en la tienda, toda su azúcar se concentró en la base, así que ponla boca abajo en el refrigerador aproximadamente media hora antes de cortarla y servirla. El azúcar volverá a penetrar toda la piña.