Muchas personas que conozco, que hornean excelentemente, tienen miedo de trabajar con levadura. Yo era una de ellas pero un día me pregunté... ¿qué puede salir tan mal? Podía probar y si salía mal por la razón que fuera, podía volver a comprar pan en la panadería más cercana o sacar masa de una lata y convertirla en pan "casero".
Con los años descubrí que no hay por qué tenerle miedo a hornear con levadura. Comencé por seguir recetas con instrucciones detalladas, pero después de un tiempo seguí mi propia intuición mientras leía rápidamente las recetas. Una de las cosas que no me gustan de la preparación del pan es que puede llevar mucho tiempo. Por esa razón, sigo un método más sencillo siempre que horneo pan. A menos que necesite liberar tensiones amasando, uso el ciclo de masa de mi máquina de pan para hacer todo ese trabajo que lleva tanto tiempo y después llevo el pan al horno. Ahora, preparar pan casero es una de las tareas más simples que se realizan en mi cocina y a la vez es por lo que recibo más cumplidos posteriormente. ¡A todo el mundo le gusta el pan casero recién sacado del horno!
La receta que les muestro en este momento es una excelente idea para un panadero principiante. Lo que más me gusta de esta receta es que a las 4 p.m. puedes pensar: "Hm, hoy preparo sopa para cenar... sería genial un poco de pan casero para acompañarla" y para la hora de la cena ya puedes tener en tu mesa pan casero recién horneado. Es muy simple, lleno de sabor y muy versátil. Puedes cambiar las especias y los condimentos según tus preferencias.
Si tienes miedo de hornear con levadura, prueba esta receta. Con un poco de práctica, ¡puedes despedirte para siempre de esas latas de masa compradas en la tienda!

Pan Foccacia
2 3/4 tazas de harina multiuso
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar blanca
1 paquete de levadura seca activa
1 cucharadita de ajo en polvo
1 cucharadita de orégano
1/2 cucharadita de tomillo deshidratado
1/2 cucharadita de albahaca seca
1 pizca de pimienta negra molida
1 cucharada de aceite vegetal
1 taza de agua
2 cucharadas de aceite de oliva
Ingredientes a elección para cubrir (yo usualmente agrego algo simple, como pimienta negra fresca y sal Kosher)
1. En un tazón grande, mezcla la harina, la sal, el azúcar, la levadura, el ajo en polvo, el orégano, el tomillo, la albahaca y la pimienta negra.
2. Añade el aceite vegetal y el agua, y mezcla.
3. Cuando todos los ingredientes estén bien unidos, coloca la mezcla sobre una superficie apenas enharinada y amásala hasta que esté bien suave y elástica.
4. Aceita ligeramente un tazón grande, coloca allí la masa y hazla girar para cubrirla con el aceite.
5. Cubre la masa con un paño húmedo y déjala leudar en un lugar con temperatura cálida durante 25 minutos.
6. Precalienta el horno a 425 grados.
7. Aplasta la masa con el puño y colócala sobre una asadera engrasada.
8. Estira la masa para formar un rectángulo de 1/2 pulgada de grosor (no es necesario que sea perfecto).
9. Con un nudillo, haz separaciones en la masa de aproximadamente 1/2 pulgada y luego pincha la masa con un tenedor.
10. Pincela la parte superior con aceite de oliva y después espolvorea con los ingredientes que hayas elegido.
11. Hornea durante 13-15 minutos hasta que el pan esté dorado.