Etiquetas molestas.
Las etiquetas de la ropa en la parte trasera del cuello pueden hacerte enloquecer, especialmente si eres un niño. Si las cortas, los trozos restantes más cortos pueden ser aún más irritantes. Solución: corta un trozo de estampa para pegar con calor, colócalo sobre la etiqueta y pásale la plancha encima.
Cierres trabados.
Cuando un cierre no se desliza fácilmente, intenta frotar los dientes con una vela, un lápiz de grafito o una barra de jabón. Esto debería ayudar a que el cierre se deslice por los dientes más fácilmente.
Planchado de último momento.
El auto espera y justo notas unas arrugas desagradables en el cuello. Apunta el secador de cabello a la arruga (a unas pulgadas de distancia) y dale un golpecito de calor. Alisa la arruga con tu otra mano hasta que la arruga desaparezca. Apaga el secador y mantenlo contra la tela hasta que se enfríe y la arruga desaparezca.
Inodoros que pierden.
Los inodoros con pérdidas pueden desperdiciar 50 galones de agua por día. Hecha algo de tinte en el tanque. Si no descargas el tanque y el tinte aparece en la taza, tienes una pérdida.
Jarrones con agua turbia.
Si el agua de un jarrón con flores cortadas se vuelve turbia, agrega una cucharadita de blanqueador doméstico a un cuarto de agua para mantenerla clara. Agrega blanqueador cada vez que cambies el agua.
Taza de porcelana astillada.
No repares una taza astillada, ¡vuelve a usarla! Crea un mosaico original o conviértela en un florero para una planta pequeña y colócala en el alféizar, con el borde astillado fuera de la vista.
Grifos chirriantes.
La manija de tu grifo necesita lubricación si hace ruido cuando abres el agua. Quita la manija y el vástago, luego aplica vaselina en los dos juegos de roscas. El grifo ya no chirriará e incluso se accionará más fácilmente.
escrito por:
Diane, SC Johnson, experta en cuidado del hogar