Los típicos causantes del desorden, tales como pilas de correspondencia sin abrir y de revistas viejas, se pueden resolver fácilmente haciendo pequeños cambios en tu rutina diaria.
Meta Accesible N° 1: Banca Electrónica
Si pagas tus facturas por Internet, recibirás menos correspondencia. Además, usarás menos cheques, ahorrarás en franqueo y no tendrás que preocuparte si las facturas llegan a tiempo. Puedes hacer los pagos en el sitio Web del emisor específico de la factura, registrarte para los servicios en línea de tu banco o investigar otras opciones de servicios en línea confiables. Busca servicios que sean gratuitos o tengan sólo cargos mínimos, que reciban tus facturas (para que tú no tengas que hacerlo) y te envíen recordatorios por e-mail o te permitan configurar pagos automáticos de facturas regulares.
Si todavía estás recibiendo y guardando estados de cuenta mensuales y cheques acreditados, regístrate en el plan de servicios electrónicos de tu banco (la mayoría de los bancos los ofrecen) para que te los envíen por Internet.
Meta Accesible N° 2: Ordena el Correo
Identifica el área donde generalmente se apila la correspondencia. ¿Es una mesa de entrada? ¿Un escritorio? Despéjala y limpia esta área tan utilizada con
Windex® Multi-Surface Antibacterial o
Pledge® Multi Surface Cleaner. Ahora puedes empezar a instalar tu sistema organizador.
Necesitarás un cubo de reciclado, una trituradora de papel (o una buena tijera) y una bandeja. Cuando llegues a casa con la correspondencia, podrás ordenarla. Pon el correo publicitario en el cubo de reciclado, corta el papel que pueda contener información personal (como ofertas de tarjetas de crédito no solicitadas) y coloca en la bandeja las facturas y otra correspondencia importante. Vacía la trituradora y el cubo de reciclado una vez por semana para mantener el área limpia, ordenada y sin pilas de papeles.
Meta Accesible N° 3: Lee y Recicla
Muchas personas guardan revistas y periódicos viejos porque hay un artículo que esperan leer en algún momento. Solución: quita el artículo, engrampa las hojas y recicla el resto. Guarda los artículos en un lugar donde seguramente los recogerás para leerlos o en una
Bolsa Ziploc® Brand Bag para llevarlos en tu bolso o auto y leerlos cuando estás esperando en el consultorio médico o durante la hora del almuerzo.
Para evitar que se acumulen los periódicos, prueba esto: si compras el diario todos los días, proponte leerlo en 24 horas. Hazlo durante dos semanas; luego pregúntate si
realmente lees el diario todos los días. ¿Podrías tal vez encontrar las mismas noticias en línea? ¿Si te suscribes sólo a la edición de los fines de semana? La respuesta a estas preguntas pueden ayudarte a ahorrar espacio y dinero.
Esta regla de oro también sirve para revistas. Si recibes un número semanal, limita el tiempo para leerla en 7 días; si es quincenal, 14 días y si es mensual, 30 días. Cuando recibas el último número, el anterior se debe reciclar. Esta prueba te indicará en qué materiales de lectura vale la pena invertir y cuáles hacen desorden en tu casa.
Meta Accesible N° 4: Clasifica los Recibos
Haz una lista con todas las categorías de tus formularios tributarios de Categoría A o Categoría C (los que consideras deducciones y cuyos recibos guardas). Estos incluyen gastos relacionados con la búsqueda de trabajo, insumos de oficina en la casa (papel, franqueo, etc.), así como ciertas consultas médicas y viajes. Etiqueta una carpeta con cada categoría de tu lista. Junta las carpetas y colócalas al frente de tu gabinete de archivos o en la caja que vienen, siempre y cuando tengas acceso a ellas todos los días. Cuando tengas un recibo, introdúcelo en la carpeta apropiada.
Al final del año, no tendrás que buscar recibos importantes ni clasificarlos. Ya está todo hecho. Súmalos y agrega el número que corresponda. ¿Quién hubiera dicho que ocuparse de los impuestos sería así de fácil?
Meta Accesible N° 5: Lleva tus Compras en Bolso
¿Dónde guardas tu colección de bolsas de verdulería o de supermercado cuando regresas de hacer las compras? ¿Ocupan todo el espacio debajo del fregadero de tu cocina? ¿El piso de tu despensa? La próxima vez que vayas al mercado o a la farmacia, lleva un bolso o una
Bolsa Ziploc® Brand Big Bag para colocar tus compras. La mayoría de los mercados venden bolsas reutilizables por un dólar o dos. Es una gran inversión que protege los árboles y deja más espacio para guardar otras cosas.