Es el comienzo de un nuevo año y por ende un excelente momento para ordenar tu casa. Uno de los mejores lugares para comenzar es el gabinete de limpieza. Como la mayoría de nosotros, probablemente tienes un arsenal de productos de limpieza, y esto incluye botellas medio vacías del mismo producto. Fusionar tu acopio de productos de limpieza es una buena idea, desde el punto de vista de la organización y del ahorro de espacio. Aquí tienes cinco consejos para terminar rápido la tarea:
1. ¿Sin etiqueta? Descártalos.
Es tan simple como eso: si en el gabinete tienes limpiadores cuyas etiquetas se han salido o se rasparon, deshazte de ellos. Por más que creas saber qué artículo es sin la etiqueta, al no poder leer las instrucciones de uso adecuadas podrías terminar dañando una superficie si usas el limpiador en forma inapropiada.
Además, los limpiadores sin etiquetas pueden ser peligrosos porque no tienen las instrucciones para control de intoxicaciones en caso de que un niño o mascota los ingiera accidentalmente.
Asegúrate de desechar cualquier producto en desuso según las disposiciones locales.
2. Rota, rota, rota.
Colocar productos de limpieza al azar debajo del fregadero crea desorden y dificulta encontrar lo que buscas cuando estás lista para limpiar. Una solución es una plataforma o bandeja giratoria. Vienen en varios tamaños, estilos y precios y te permiten ver fácilmente lo que tienes a mano y lo que necesitas reponer.
3. Agrupa los artículos similares.
Una de las reglas fundamentales de la organización es agrupar los artículos similares. Agrupa limpiadores similares (para el baño, la cocina, el horno, esponjas) en su propio sitio fácil de recordar para facilitar el acceso. Esto también te ayudará a ver lo que tienes y si hay varios artículos de un producto en particular. Si tienes más de dos botellas del mismo limpiador multiuso, deja sólo dos. Lleva los artículos repetidos a otro lugar, como el baño, donde serán útiles cuando necesites limpiar ese espacio.
4. Aprovecha los limpiadores para varias superficies.
Probablemente no necesitas abastecerte de 10 productos de limpieza distintos, especialmente si cuentas con un limpiador multiuso a mano. Una muy buena opción es el limpiador
Antibacterial fantastik® All Purpose Cleaner Heavy Duty, que sirve para varias superficies de toda la casa sin dejar residuos grasos. Un limpiador todo en uno como este ahorra espacio valioso en el gabinete y también el tiempo en que tratas de decidir cuál es el mejor producto para cada tarea.
Otra opción versátil son las
Windex® Original Glass Wipes que ofrecen una forma fácil y conveniente de limpiar todo, desde las encimeras de la cocina y el baño hasta los espejos y fregaderos.
5. Destierra las esponjas viejas.
Hasta las esponjas escurridas en forma bien meticulosa pueden albergar bacterias y se deben reemplazar cada tres meses. Esto ayudará a evitar la contaminación de las superficies que limpias y mantendrá los malos olores a raya. Como mucho, todas las esponjas y trapos de limpieza tienen una vida útil de tres meses.
Si tienes un puñado de viejas esponjas de limpieza o trapos dando vueltas por ahí, deshazte de ellos. Además, para mantener los trapos en su mejor condición entre usos, cuélgalos de un gancho o una percha para que se sequen, en lugar de guardarlos en un recipiente o en una esquina. De esta manera se pueden airear apropiadamente y ¡serán más fáciles de encontrar!