Algunos son meramente prácticos y otros ponen un toque de diversión, pero todos son buenas ideas que han funcionado para nosotros y para muchos de nuestros miembros. Esperamos que funcionen contigo también.
1. Aprovecha más tu lavaplatos.
Últimamente parece que todo se puede lavar en el lavaplatos. ¡Entonces aprovecha!
Usa tu lavaplatos para limpiar artículos como las bandejas de goteo de la estufa y las tapas de los quemadores, las esponjas de la cocina y los cepillos vegetales, los estantes pequeños del refrigerador, los organizadores plásticos, los cepillos de dientes, los juguetes de los niños y de las mascotas e incluso los pinceles de maquillaje y las gorras de baseball; estos artículos deben ser lavados por separado de los platos sucios. De hecho, puedes lavar muchos elementos de plástico o metal en el lavaplatos sin ningún problema; sólo procura colocar los artículos de plástico en la rejilla superior (para reducir la exposición al calor) y consulta el manual del usuario para ver instrucciones específicas para tu máquina.
2. Limpia las ventanas los días nublados.
La luz solar directa puede hacer que el producto de limpieza se evapore antes de que puedas secarlo de la superficie, lo que podría dejar vetas. Una regla de oro similar aplica para días muy calurosos o muy fríos, cuando el producto de limpieza puede congelarse antes de que puedas limpiar la superficie.
Para obtener mejores resultados en el vidrio, utiliza tu limpiavidrios
Windex® Glass Cleaner favorito con toallas de papel reciclado o sin tratamiento, o con paños de microfibra que no dejen pelusas.
3. Dales un nuevo uso a los organizadores colgantes de zapatos.
Son organizadores ideales para artículos pequeños. Cuelga uno en la parte interna de la puerta de la despensa para los accesorios de la cocina, en el armario de abrigos para los sombreros y guantes, en los dormitorios de los niños para los juguetes o en el garaje para los cables de extensión y herramientas.
4. Coloca las luces en lugares estratégicos.
Sitúa las lámparas en las esquinas de las habitaciones para que iluminen dos paredes a la vez. Así la habitación estará más iluminada y necesitarás menos bombillos. Usar espejos puede ayudar a maximizar la luz aún más y hacer que la habitación luzca más luminosa.
5. Limpia cuencos pequeños y lugares difíciles de alcanzar.
Coloca una pastilla para limpieza de prótesis dentales en espacios reducidos y difíciles de limpiar, como floreros y termos, llénalos con agua y déjalos reposar durante la noche. Por la mañana, enjuágalos y déjalos secar al aire: las manchas desaparecerán.
6. Utiliza un estilo de percha en tus armarios.
Y de inmediato los armarios lucirán menos desordenados. Si todavía necesitas más espacio, crea un perchero original colgando un palo de escoba con dos hilos de pesca resistentes sujetos a ganchos en el cielo raso. Esta es una excelente idea para el lavadero o como perchero adicional para las fiestas, ya que el palo se puede colocar y sacar con facilidad.
7. Organiza por color y tipo.
Si los artículos se ven organizados, será más fácil encontrarlos y lucirán mejor. Este método funciona muy bien, en especial para los estantes y el armario de la ropa. Puedes basarte en la Madre Naturaleza y organizar tus cosas siguiendo los colores del arco iris: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta (incorporando negro y blanco donde veas que hagan juego).
8. Duerme mejor en una cama bien limpia.
Y haz que te resulte más sencillo haciéndolo más seguido. Hay muchos que subestiman el relajante y acogedor atractivo, que invita a conciliar el sueño, de una cama bien hecha, con sábanas recién lavadas. La miembro Lizette W. de East Islip, NY, guarda la ropa de cama limpia y doblada dentro de una funda de almohada para que sea más práctico encontrar las sábanas al momento de tender la cama; además, luce más ordenada en el armario.
9. Vuélvete creativa con tus herramientas de limpieza.
Cuando tus esponjas y cepillos simplemente ya no sean de utilidad para ciertas tareas, úsalos como herramienta adicional de tu casa. Un palito chino o un pincel envuelto con una toalla de papel tienen el tamaño perfecto para limpiar ranuras, mientras que un cepillo de dientes viejo rociado con
Windex® Multi-Surface Antibacterial puede quitar residuos en manijas y perillas al instante.
Si no tienes una pala, usa el borde humedecido de un pedazo de papel, como lo hace la miembro Velve G. de Cameron, MO. Para limpiar los muebles de madera, usa un pincel con el que puedas quitar el polvo de las ranuras y agrega un poco de
Pledge® para dar brillo, como lo sugiere la miembro Judy S. de Gardendale, AL. También puedes modificar una de tus herramientas preferidas para emplearla en una tarea especial; por ejemplo, corta un escurridor del mismo largo que un espejo o una ventana pequeños.
10. Altera tu rutina de limpieza.
Hacer cambios divertidos puede ayudarte a disfrutar de la tarea y sobrellevarla de la mejor manera. Por eso busca cosas que puedan inspirarte. Puedes comprar nuevos artículos que te interese probar. O elegir una ropa con la que te sientas bien mientras limpias, como un delantal divertido o un viejo vestido de fiesta que ya no vuelvas a usar. Si te gusta escuchar música cuando estás limpiando, arma una lista con las canciones que te gusta cantar y ponte algo que te invite a bailar: ¡la energía que transmite el ritmo de la música puede ayudarte a mantener tu motivación!