Llevar un estilo de vida más natural, respetando el medioambiente, puede ser sencillo y económico; de hecho, hasta te permite ahorrar dinero. Todo lo que necesitas es hacer unos pequeños cambios en tu rutina y hábitos cotidianos (sin sacrificios), y antes de que te des cuenta, comenzará a ser algo natural para ti.
1. Tiende la ropa lavada afuera para que se seque.
Cuelga un tendedero en una parte de tu patio que reciba el sol, tiende ahí tu ropa lavada y sujétala con ganchos. El aire fresco le da a la ropa el mismo aroma agradable que los suavizantes para ropa y tú ahorrarás energía al no usar tu secadora. En el invierno, intenta tender tu ropa lavada afuera en días de sol (las temperaturas deben superar el punto de congelamiento) o coloca tendederos de madera en una habitación que no uses.
2. Cambia por agua fría.
Configura el control de temperatura de tu lavadora a "frío" cuando laves la ropa. Te sorprenderás al descubrir que la ropa queda igual de limpia cuando la lavas con agua fría. Así no sólo tendrás ropa por mucho más tiempo (porque el agua fría no daña tanto la ropa como el agua caliente) sino que también reducirás los montos en tu factura de electricidad. Y ten la precaución de usar jabones biodegradables.
3. Usa productos de limpieza naturales.
Quita las manchas de tu cocina, encimeras y electrodomésticos con un producto de limpieza natural, como el
Limpiador Nature's Source® Natural All-Purpose Cleaner. Este limpiador multiuso utiliza sustancias limpiadoras biodegradables a base de plantas para eliminar la grasa y la suciedad sin esfuerzos y sin dejar residuos.
4. Coloca una funda.
Puedes comprar una cubierta aislante para tu calentador de agua, y así reducir la pérdida de calor en hasta un 45 por ciento. Las camisas se venden a tan sólo $25 en cualquier ferretería y son fáciles de colocar sobre tu calentador. Ten la precaución de seguir las instrucciones cuidadosamente. Y ten en cuenta que el Departamento de Energía de EE. UU. recomienda que si usas una camisa en un calentador de agua eléctrico, debes mantener el termostato por debajo de los 130 grados F para evitar el recalentamiento de cables.
5. Usa servilletas y paños de cocina.
Minimiza el uso de toallas y servilletas de papel e invierte en paños de tela superabsorbentes (úsalos para limpiar líquidos derramados) y en algunos juegos de hermosas servilletas de tela.
6. Abrígate.
Baja unos grados la temperatura del termostato. En lugar de calentarte usando costosos combustibles, usa un suéter más abrigado, envuélvete en una manta mientras miras televisión o coloca un edredón sobre la cama. Asegúrate de bajar la temperatura cuando sepas que vas a estar fuera de casa por mucho tiempo. Al bajar tu termostato de 10 a 15 grados F durante ocho horas cada día, puedes ahorrar hasta un 15 por ciento al año en tus facturas de gastos de calefacción.
Para facilitar la tarea de regular la temperatura mientras duermes o cuando sales, considera instalar un termostato programable que se pueda configurar según el horario y rutina de tu familia. Estos termostatos cuestan tan sólo $30 y puedes ahorrar cientos de dólares al año.
7. Ventila tu casa.
En los meses de invierno, cuando las ventanas y puertas están siempre bien cerradas, el aire se suele viciar. Cada cierta cantidad de semanas, abre completamente tus ventanas y puertas, enciende el ventilador de techo o ático y deja que circule aire fresco por toda la casa. Ten la precaución de apagar primero la calefacción.
8. Conserva los filtros limpios.
Limpia periódicamente los filtros del aire acondicionado y los conductos de calefacción para asegurarte de que estos sistemas funcionen de manera eficiente y de que el polvo no recircule por toda la casa. Así también puedes disminuir los alérgenos suspendidos en el aire que podrían ser perjudiciales para ti.
9. Usa tu lavaplatos con sentido común.
Minimiza el consumo de energía de tu lavaplatos al usarlo para lavar cargas completas únicamente y reducir la temperatura del agua en la medida de lo posible. Y si quitas las sobras de los alimentos antes de colocarlos en el lavaplatos, el ciclo de prelavado no es necesario, salvo que los alimentos estén muy pegados. Luego deja que la vajilla se seque con el mismo aire del ambiente; para esto configura el lavaplatos para que se detenga en el momento adecuado o apágalo después del enjuague final.
10. Mide tu tiempo en la ducha.
Ahorra el agua y la energía que se necesita para calentarla, reduciendo el tiempo que sueles pasar en la ducha. Configura un cronómetro por cinco minutos e intenta enjabonarte y enjuagarte en ese tiempo. Después, usa el
Limpiador Nature's Source® Natural Bathroom Cleaner para eliminar la suciedad difícil, los residuos de jabón y los de agua dura.
Y no te olvides del mantenimiento preventivo habitual del desagüe de tu baño antes de que las obstrucciones se conviertan en un costoso problema.
Drano® Max Build-Up Remover evita que se obstruyan las cañerías y elimina restos acumulados para que el agua en el desagüe fluya sin problemas. Esta exclusiva fórmula utiliza bacterias y encimas naturales para eliminar obstrucciones sin dañar cañerías, trituradores de basura ni cámaras sépticas.